No necesito de ti más nada. No quiero un “te amo”, o alguna caricia. Me conformo con una simple mirada tuya, el saber que estás bien y escuchar tus risas en mi piel. No necesito, ni deseo más que eso. Tus gritos, enojos y sinsabores me importan poco. Me es indiferente tu rutina, tu día a día y las historias que puedas contarme. No me hace falta enterarme de tu último debate, que par de zapatos te compraste o por que discutiste en el trabajo. Tu vida no me importa. Tus pérdidas, victorias, que no me importa. Que me da igual. Me tienen sin cuidado tus palabras, lo que has hecho o con quien has estado. No quiero saber nombres, ni entrar en detalles. De tu cama, de tus manos, de tus labios, mejor quédate callada. En silencio, no digas una sola palabra. No me cuentes, no compartas. Dame tú un poquito de ti, de esas manos y esa boca, en tu cama, es mejor que nada. No me digas, no me cuentes, no compartas. No hace falta.
Nada más
Diciembre 23, 2007 · Deja un comentario
Categorías: General · relato · ♥
Etiquetado: bersuit, nada más, sencillamente
0 respuestas hasta el momento ↓
Todavía no hay comentarios... Empiece usted rellenando el siguiente formulario.