[ autocensura ]

Entradas de Enero 2008

Arambel VI

Enero 31, 2008 · Dejar un comentario

II

“Escalaré esa colina a tiempo – por la verdad -.
Y cargaré esta cruz sobre mi espalda”
Faith
HYDE

 

Escalaré esa colina a tiempo – por la verdad – y cargaré esta cruz sobre mi espalda. Jamás debí haber dicho lo que mi corazón quería, esas palabras sólo mías se convierten en cenizas. Les has prendido fuego, tiraste a la basura lo que tenía para dar. El corazón entre agujas se diseca, la sangre abandona, labios que reclaman sabor tuyo salado. Amargura hasta la médula, es el precio que toca pagar. Una vez yo dejé tu corazón, lo puse en el suelo, se quemó. Al volver, me has olvidado, no es lo que un día fue. Sin fe ni esperanza, no creo en un mañana. Se desvanece, el mundo deja de girar. Odio amarte como lo hago, ansiar y querer matar, robarte un beso, desentrañarte. Envenenado, no puedo seguir así. Quisiera apagar las memorias, desecharte. Acabar contigo y volver a surgir. No sé como seguir, este día carmesí. Un segundo, un instante, intentar cada día, empezar a vivir.

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Arambel VI

Enero 31, 2008 · 1 comentario

I

“Una piel fría y el viento de la calle de luces rotas”
Taion
- Gazzette -

Una piel fría y el viento de la calle de luces rotas. La lluvia se cuela, mi abrigo se empapa, no queda nada que me cubra ya. Camino por la senda que tantas veces transitamos juntos, la luna llena me observa. Tu luna, que donde estás se aparece, me dice tu nombre, te cuenta de mi. De lo desgraciado que soy sin ti, oscuro septiembre manchado de otoño. Las hojas cayendo, la plaza vacía. Alguna puta en la esquina, los coches pasan, la examinan, se van de largo. Me recuerda un poco a ti. Tiene una sonrisa agria, como si supiera de qué va la vida y no existiera un secreto imposible de discernir. Cuantos hombres en su cama, desventuras y relatos. No hay lugar más cómodo y seguro que el vientre de una mujer. Por eso me gustabas tanto, eras un misterio conocido. Sabido, recorrido de palmo a palmo, hasta la punta de los pies y dentro, no había parte de ti que yo desconociera. Tu mirada me embriagaba, el deseo extasiaba y no podía contenerme. Ella es como tú, provocativa y sabia. Mujer de mundo, cruel, desbandada. No te importaba nada de lo que sucedía, para ti la rutina, el trabajo y la vida no existían. Reías, y eso era el universo que veías. Tu luna, con la que soñabas, esa luna que ansiabas tocar. Esa era tu realidad, la noche, mujer noche. Entre sueños y flaquezas, moribundo me has dejado. Tu abandono cala al cuerpo, la lluvia se derrama, me moja por dentro, lava mi memoria e intenta desprenderte. No lo consigue, me derrumbo. Ella me ve, esa puta se compadece de mi, me daría su mano pero el trabajo se lo impide. Es malo para el negocio. Igual que tu, lo mismo que para ti. Yo me quedo solo, la lluvia no escampa, no hay vuelta atrás. Y desearía tenerte, darte la vuelta y hacerte mía.

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Tomame de la mano

Enero 30, 2008 · 1 comentario

Súbitamente, entiendo lo que callas. Esos desaires al mirarme, tu tacto escondido, desdeñable. Yo me escondo entre tantas máscaras, oculto mi identidad y lo que soy. Quien soy. No dejo verme. Huyo de ti, no me place estar a tu lado. Me avergüenza mi apariencia, este ser tan escueto y nublado. Desearía ser como una mañana de sol, en marzo, durante la primavera. Tú entonces serías feliz, y quizás soñarías conmigo. Yo estaría radiante. Soy más bien del invierno. Oscura, fría y temerosa. Las estrellas sin aparecer en una gélida noche de enero. Los ríos congelados, sin poder avanzar. No soy lo que buscas, a quien necesitas. Soy incapaz de salvarte, no puedo siquiera hacer algo por mi. Desvalida, me dejo caer, hundo mi ser en estas tinieblas. Es lo que soy, quien soy. No me asusta. La soledad es mi única compañera. Me abraza y lo consiento. No puedo más. Me arrulla su suave cantar, yo comprendo lo que dice. Algunas personas somos así, no importa lo que digas. Deja de mirarme, te lo ruego. Devuélveme mi tranquilidad y mi paz, en este lugar desierto, déjame abandonar. Me llamas desde lejos, no acepto tus palabras. Vete ya. Cuanta decadencia en este lugar. El tiempo no existe, sólo yo y alguna estrella. Y la soledad. No hablas más, dejas de buscar. Te has dado por vencido. Ella ha ganado y mi corazón podría romperse, más no lo hará. La satisfacción de encontrar lo conocido: al final, todos desertan. Nadie lo intenta. Cierran sus ojos, olvidan verme. Yo paso por sus vidas, salgo por la puerta y después no soy nada. Se acaba, me borran. Caminan, me voy.

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Letal

Enero 29, 2008 · Dejar un comentario

El veneno se introduce en mi cuerpo, me hace retorcer y nubla lo que siento. No importa ya lo que me digas, la noche nos llegó, te alejaste y  arrancaste la mirada. Lloraría por ti, pero Tampoco eso puedo. Maldigo las memorias y los sueños. El pudo haber sido y no será ya. Que fantástica ironía tu para siempre, tan sólo cinco minutos y ya no es nuestra historia. Diez metros y al lado de otra. No seré yo ella, la que muera por ti y dé su alma por verte surgir. Me da igual, no viviré bajo tu sombra. Seguiré adelante, no me has matado. De la piel brotan llagas, expulsaré mi dolor. Reiré por ti, en tu cara, para ti.

Escribí! OMG! Dios bendiga a las musas del mundo! =D

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