Cálida. Su voz es tierna y dulce. Tú por ti. Absorta, ella se pierde en esos ojos de cielo. Se muere por cruzar ese abismo y construir puentes. Tan cerca, a su lado, esa mano que camina con ella. Y va paso a paso. Perfecto. La ama. No hay duda, es de ella. Desde el primer momento fue de ella, como en los cuentos de hadas. Un parpadeo, el roce de su piel y cruzar palabras. Le tomó segundos y basto. Discutían cada día, cada mañana, a cualquier hora. Llamaradas en la mirada que disfrazaban una sonrisa encantada. Maravillada.
Entradas clasificadas como ‘relato’
Angie
Mayo 14, 2008 · 2 comentarios
Das la espalda como si nada importara. Sigues paso a paso por esa vereda que te aleja de mi. ¿A dónde iremos a parar en este andar del carajo? ¿En qué momento podremos encontrar aquello que nos haga sentir completos? Te ríes de mi como si tus ojos no delataran esa oscuridad que vislumbro en tu mirada. Eres la persona más hermosa que conocí. Con tus idas y venidas hacías mi mundo girar, y tus besos eran suficiente razón para sobrellevar el día a día. Tu boca de anís que me provocaba las más insanas locuras ahora se queda callada. Hicimos lo mejor que pudimos, se nos acabó el amor y no bastó. Nos desgastamos en caricias y besos, vaciamos nuestros bolsillos, y hasta mi alma te di. Cuantas noches lloramos, todos esos sueños compartidos que ya nunca serán. Voy detrás de ti, intento tomarte de la mano y recuperar un poco de fe. Me ves decepcionada, sería más fácil dejarte ir. Odio la tristeza que siento al decirte adiós, pero ya es tiempo de hacerlo. Acaso no es bueno, seguimos viviendo. Y donde quiera que mi mente se pose, pensaré en ti.
Vertedero
Febrero 25, 2008 · Dejar un comentario
I love a man
Who’s afraid of me
He believes if he doesn’t
Stand guard with a knife
I’ll make him my slave
For the rest of his life
- Lhasa de Sela
Remueve hasta la médula lo que quieras de mí. Grita, llama mi nombre, revienta los tímpanos. En la oscuridad de la noche descuartiza al alma que de nada me sirve. Entonces renaceré cubierta en fango, y necesitaré que me sepas, devores y termines. Bebe mi sangre, en mi honor corrómpete. Llagas brotan en tu piel al tocar la mía. Sientes el miedo, huyes de mí. Retozarás con serpientes y alacranes antes de adentrarte en mi cuerpo de nuevo. Cerca, presiento tu aliento tras los embozos, la mirada inocente no logra engañar. Sólo tienes que dejarte llevar. Cede. Pon tu corazón en mis manos, dame el placer de rasgarlo, destrozarlo y pisotearlo. Tirarlo en un vertedero.
Porque no encuentro la manera de saciar lo que siento, este deseo inmenso de poseerte por completo. De curar la locura que me invade, el pensarte a cada instante. Necesito librarme de ti. Irme lejos, destruir huellas, arder en llamas. Escapar de mí, de ti, de este nosotros incierto. De este vaso cayendo, de este vaso estrellado. De este es y no es, ahora acaba y mañana también. Juegas conmigo y no entiendes por qué. Yo quiero detener el vuelo, pisar la tierra y encontrar el cielo. Ya no puedo más con este infierno.
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Etiquetado: infierno, lhasa, locura, vertedero
Funeral
Febrero 12, 2008 · Dejar un comentario
Cuántas palabras para acabar con la esperanza que llevas a cuestas. Un sí, no, que tal vez y quizás. Comienzas a quedarte muda, sentir la desesperación por dentro, el vacío carcomiendo entrañas y alguna caricia que no debe acariciar. Gusanos y pájaros, alguna hormiga en el suelo. Gritas, callas y vuelves a gritar; desearías iniciar, acabar o perderte en el más allá. Te muerdes los labios para no llorar, cierras los ojos, el viento golpea, te ensordece. Cuantas palabras que ya no dirás. Se acabó. Hasta aquí llegó. Tanto, tanto y entonces terminó. El final, tres estrellas, un c´est fini, mon amour. La ironía, el reflejo, ¡que él ni se dé cuenta de ello! Una rosa, el brillo en los ojos, la sonrisa esbozada no es para ti. Quisieras, ansías, ¡deseas! La burbuja se rompe, la cabeza contra el suelo, mil trocitos y ninguna ilusión. Verborragia, tozudez, si supiera el mal humor que te causa, casi como el amor que vomitas cada vez que lo ves. Si supiera como te puede, domina, intoxica, embriaga y mata cada vez que te ve. Su cuerpo, el tuyo, calidez y deseo; los labios, la lengua, paladar y saliva. Los brazos, las manos, tu piel en su piel, debajo de tus uñas y el deseo desfallecer. Abres los ojos, el mundo gira. Y tú, como pendeja, soñando otra vez.
Arambel VI
Enero 31, 2008 · 1 comentario
I
“Una piel fría y el viento de la calle de luces rotas”
Taion
- Gazzette -
Una piel fría y el viento de la calle de luces rotas. La lluvia se cuela, mi abrigo se empapa, no queda nada que me cubra ya. Camino por la senda que tantas veces transitamos juntos, la luna llena me observa. Tu luna, que donde estás se aparece, me dice tu nombre, te cuenta de mi. De lo desgraciado que soy sin ti, oscuro septiembre manchado de otoño. Las hojas cayendo, la plaza vacía. Alguna puta en la esquina, los coches pasan, la examinan, se van de largo. Me recuerda un poco a ti. Tiene una sonrisa agria, como si supiera de qué va la vida y no existiera un secreto imposible de discernir. Cuantos hombres en su cama, desventuras y relatos. No hay lugar más cómodo y seguro que el vientre de una mujer. Por eso me gustabas tanto, eras un misterio conocido. Sabido, recorrido de palmo a palmo, hasta la punta de los pies y dentro, no había parte de ti que yo desconociera. Tu mirada me embriagaba, el deseo extasiaba y no podía contenerme. Ella es como tú, provocativa y sabia. Mujer de mundo, cruel, desbandada. No te importaba nada de lo que sucedía, para ti la rutina, el trabajo y la vida no existían. Reías, y eso era el universo que veías. Tu luna, con la que soñabas, esa luna que ansiabas tocar. Esa era tu realidad, la noche, mujer noche. Entre sueños y flaquezas, moribundo me has dejado. Tu abandono cala al cuerpo, la lluvia se derrama, me moja por dentro, lava mi memoria e intenta desprenderte. No lo consigue, me derrumbo. Ella me ve, esa puta se compadece de mi, me daría su mano pero el trabajo se lo impide. Es malo para el negocio. Igual que tu, lo mismo que para ti. Yo me quedo solo, la lluvia no escampa, no hay vuelta atrás. Y desearía tenerte, darte la vuelta y hacerte mía.
Categorías: arambel · relato
Etiquetado: arambel VI
Tomame de la mano
Enero 30, 2008 · 1 comentario
Súbitamente, entiendo lo que callas. Esos desaires al mirarme, tu tacto escondido, desdeñable. Yo me escondo entre tantas máscaras, oculto mi identidad y lo que soy. Quien soy. No dejo verme. Huyo de ti, no me place estar a tu lado. Me avergüenza mi apariencia, este ser tan escueto y nublado. Desearía ser como una mañana de sol, en marzo, durante la primavera. Tú entonces serías feliz, y quizás soñarías conmigo. Yo estaría radiante. Soy más bien del invierno. Oscura, fría y temerosa. Las estrellas sin aparecer en una gélida noche de enero. Los ríos congelados, sin poder avanzar. No soy lo que buscas, a quien necesitas. Soy incapaz de salvarte, no puedo siquiera hacer algo por mi. Desvalida, me dejo caer, hundo mi ser en estas tinieblas. Es lo que soy, quien soy. No me asusta. La soledad es mi única compañera. Me abraza y lo consiento. No puedo más. Me arrulla su suave cantar, yo comprendo lo que dice. Algunas personas somos así, no importa lo que digas. Deja de mirarme, te lo ruego. Devuélveme mi tranquilidad y mi paz, en este lugar desierto, déjame abandonar. Me llamas desde lejos, no acepto tus palabras. Vete ya. Cuanta decadencia en este lugar. El tiempo no existe, sólo yo y alguna estrella. Y la soledad. No hablas más, dejas de buscar. Te has dado por vencido. Ella ha ganado y mi corazón podría romperse, más no lo hará. La satisfacción de encontrar lo conocido: al final, todos desertan. Nadie lo intenta. Cierran sus ojos, olvidan verme. Yo paso por sus vidas, salgo por la puerta y después no soy nada. Se acaba, me borran. Caminan, me voy.
Letal
Enero 29, 2008 · Dejar un comentario
El veneno se introduce en mi cuerpo, me hace retorcer y nubla lo que siento. No importa ya lo que me digas, la noche nos llegó, te alejaste y arrancaste la mirada. Lloraría por ti, pero Tampoco eso puedo. Maldigo las memorias y los sueños. El pudo haber sido y no será ya. Que fantástica ironía tu para siempre, tan sólo cinco minutos y ya no es nuestra historia. Diez metros y al lado de otra. No seré yo ella, la que muera por ti y dé su alma por verte surgir. Me da igual, no viviré bajo tu sombra. Seguiré adelante, no me has matado. De la piel brotan llagas, expulsaré mi dolor. Reiré por ti, en tu cara, para ti.
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Escribí! OMG! Dios bendiga a las musas del mundo! =D
Categorías: General · relato
Etiquetado: despecho, heartbreak, love
Propósito de Año Nuevo
Diciembre 31, 2007 · Dejar un comentario
Estás cansado, pero sabes que es mejor poner buena cara, esperar paciente. La pasividad te desagrada, preferirías estar ahí afuera buscando lo que te hace falta. Como ayer, el día anterior, y tantas semanas y años pasados. Mas no ha funcionado, nada es suficiente. Desearías poder llenar ese vacío, la ausencia entumecida. Tus manos sin qué ofrecer, la boca seca. La mirada diáfana, agobiada, oscurecida por tantos sinsabores, malas rachas y faltas. Buscas, sigues, sonríes. No sabes si tu andar tendrá sentido, o si algo bueno saldrá de ti. Esperas que sí, temes que no. Le das tantas vueltas al asunto, cuando todo se resume en que estás solitario. Así de sencillo. Sueñas con llegar a tu casa, decir “Cariño, ¡estoy en casa!” y que un abrazo te reciba en la puerta, quizás el aroma de un platillo exquisito preparándose en la cocina. Y, ¿qué me dices de vocecitas y risas infantiles? Quieres eso. Un hogar, algo tuyo. Tu casa. No esas malditas paredes grises que te reciben cada mañana, o el café negro y sin azúcar, no al baño frío o al mudo silencio. Quieres ruido, caos y desastre. La añoras de nuevo, esa vida que tuviste alguna vez y sólo Dios sabe a donde fue. No estás muerto, ni te has marchitado. Aún no amargas tu existencia. Eres paciente. Sabes. Entiendes que a veces las cosas necesitan tiempo.
Categorías: General · relato
Etiquetado: año nuevo, busqueda, soledad
Nada más
Diciembre 23, 2007 · Dejar un comentario
No necesito de ti más nada. No quiero un “te amo”, o alguna caricia. Me conformo con una simple mirada tuya, el saber que estás bien y escuchar tus risas en mi piel. No necesito, ni deseo más que eso. Tus gritos, enojos y sinsabores me importan poco. Me es indiferente tu rutina, tu día a día y las historias que puedas contarme. No me hace falta enterarme de tu último debate, que par de zapatos te compraste o por que discutiste en el trabajo. Tu vida no me importa. Tus pérdidas, victorias, que no me importa. Que me da igual. Me tienen sin cuidado tus palabras, lo que has hecho o con quien has estado. No quiero saber nombres, ni entrar en detalles. De tu cama, de tus manos, de tus labios, mejor quédate callada. En silencio, no digas una sola palabra. No me cuentes, no compartas. Dame tú un poquito de ti, de esas manos y esa boca, en tu cama, es mejor que nada. No me digas, no me cuentes, no compartas. No hace falta.
Categorías: General · relato · ♥
Etiquetado: bersuit, nada más, sencillamente
Fantasma
Diciembre 10, 2007 · 2 comentarios
“¿Cuántos años quieres tener cuando mueras?” El silencio reinó en la habitación, sólo la respiración pesada de quien estaba postrado en la cama se sostenía. Él, con sus ojos azules, tranquilo, esperaba la respuesta de su hijo menor. Su hijo menor, tan distinto a él, tantos años menos y sin embargo, tan doblegado. Los padres jamás deberían morir.
“Setenta” apenas dijo con un leve suspiro. Los ojos miel llenándose de lágrimas. Su padre ahí, y él sin poder hacer nada. La vida agriándosele, y él sin hacer nada. Los ojos azules brillaron, una mueca semejante a la sonrisa. El esfuerzo le dolía.
“Cuando tengas setenta, y te encuentres como yo, sólo vas a querer una cosa: quince años más.” Porque la vida no es nada, y te das cuenta que la tienes justo cuando está caducada. Luchas entonces por cada bocanada de aire, y que ni el cielo o la tierra te arrebate ese derecho. Hasta la muerte, por la vida.
Categorías: General · relato · ♥
Etiquetado: grandpa, muerte, tiempo, vida