Triste. Porque una gota de lluvia cayó, el vaso de agua se derramó, se estrelló contra el suelo y en trocitos terminó. Triste. Porque los años le pesan, hay arrugas dibujadas y los ojos se pierden. Triste. Porque no es de otra manera, así nació, así eligió. Triste, bajo el nublado cielo de Paris, entre puentes y ríos. Triste. Buscando caminos, cimientos, lugares a donde pertenecer. Triste. Porque en la sangre lleva el dolor de tantos siglos, entre cada herida y guerra. Triste. Porque no tiene más remedio, ni queda otra opción. Triste. Porque es bello, y triste, y oscuro. Porque llena el corazón, me derrama, golpea y mata. Triste, porque no puedo evitarlo, me embriaga.